Miguel Ángel Berna: “Hemos rescatado los números más emblemáticos”

El pasado uno de diciembre, tuvimos el privilegio de poder entrevistar al ilustre bailarín y coreógrafo aragonés Miguel Ángel Berna que no pudiendo cerrar de mejor manera este año 2011, presentaba nuevo espectáculo en la Sala Mozart del Auditorio de la capital maña.

“Bailando a mi tierra”, así es como se llama esta última “performance”. Según sus propias palabras, el montaje reúne los números más emblemáticos. “Bailando a mi tierra es una recopilación de los últimos diez años de la compañía, es más, de los treinta y cinco años que llevo en los escenarios bailando y dígamos que hemos rescatado los números más emblemáticos”.

También resaltó que en este nuevo espectáculo hay nuevos números y recalcó que ha sido todo un reto la puesta en escena ya que sea realizado en el Auditorio de Zaragoza, en otras ocasiones había sido en el Teatro Principal. Definió al auditorio como “un templo de la música que tenemos aquí en Zaragoza”.

Por otra parte, Berna sostiene que hay que hacer una reflexión de cómo nos ha llegado la jota “la jota no ha tenido la evolución que hace falta sobre todo  para la sociedad, la sociedad va muy rápida y hay que saber adaptarnos a ella”

“Hay que ir a la historia que es lo que creo que no hemos tenido, saber de dónde viene, saber cuál es el legado que hemos recibido y ver sobre todo la apertura al exterior. Yo creo que aquí hay un eslabón perdido, nos hemos perdido todos y también es cierto que nuestro folclore aragonés inmensamente rico y quizá sólo objetivizarlo en la jota o sea, buscar sólo en la jota, yo creo que ha sido un poco un error. Pero creo que como todo debe adaptarse a la sociedad y yo es lo que yo creo que le falta a la jota que es adaptarse verdaderamente a la sociedad”

Tras diez años del nacimiento de la compañía que fundó él mismo, señaló que “Rasmia” –su primer espectáculo- es el que guarda con especial recuerdo, ya que estaba solo en el escenario junto a los músicos. Espectáculo que presentó en Madrid en los años noventa.

El bailarín no quiso decantarse por uno solo de los estilos de danza que durante su larga trayectoria de treinta y cinco años ha practicado en las aulas y sobre los escenarios “Los estilos van acorde a la personalidad de cada uno (…) la danza hay que percibirla a través de uno mismo”.