Aragón no es tierra de poetas pero sí de cineastas

Cine aragonés de nacimiento, español de adopción.

Así podría resumirse la historia del celuloide en nuestro país. Para cualquier zaragozano, octubre está marcado en el calendario con rotulador rojo, más significativo aún es para nuestro cine, ya que un Domingo 11 de octubre, pasados unos minutos del mediodía, los hermanos Jimeno Correas daban a luz la que durante muchos años se consideró como la primera película de producción y dirección española, ‘Salida de misa de 12 del Pilar de Zaragoza’
La controversia está servida en cuanto a la autoría y título de la primera película española, “No hay certeza de cuál fue exactamente la primera, Gelabert probablemente fue el primero en rodarla, pero nunca se sabrá”, comenta Joseba Bonaut, Decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad San Jorge.
Curiosamente, esas fiestas del Pilar de finales de siglo XIX volvieron a quedar plasmadas solo una semana después en ‘Saludos’, datada del 18 de Octubre de 1888/1889.

La controversia está servida en cuanto a la autoría y título de la primera película española, “No hay certeza de cuál fue exactamente la primera, Gelabert probablemente fue el primero en rodarla, pero nunca se sabrá”, comenta Joseba Bonaut, Decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad San Jorge.

Aún no siendo posiblemente la primera, Aragón ha contado siempre con un posicionamiento especial dentro de la historia del cine, y este ha querido recompensarlo desde el comienzo.
El primer regalo salió del gélido Teruel, Segundo de Chomón. “Trabajó de aquí para allá, pero no nos quedan anécdotas, ni un solo detalle que revele un carácter apasionado” escribe Antón Castro, periodista de Heraldo de Aragón, “No sabemos si fumó un cigarrillo en los muelles de Barcelona, ni si se estremeció al ver la Basílica del Pilar y la atalaya de La Seo bajo un ciclón de palomas. Todo en él es enigma”

El turolense que trabajó codo con codo con Pathé, pudo haber hecho mucho más alargada la leyenda del francés, pero finalmente se encumbró a sí mismo estando en el lugar correcto en el momento adecuado. Dejando a un lado su impagable labor visual, el turolense ingenió el método de ‘paso a manivela’, lo que hoy conocemos como ‘stop motion’, así como el ‘traveling’.

Otro cineasta aragonés, por cierto, caído en el máximo olvido fue Antonio Martínez del Castillo. Puede que su nombre real e incluso artístico no nos traiga nada a la memoria, pero el almuniense fue el director de la archiconocida ‘Nobleza Baturra’ (1935) interpretada por la que fuera su musa, Imperio Argentina.

“Una huelga de tipógrafos selló su sino”, asegura Castro. Aunque llegó a matricularse en derecho y a ejercer como periodista, su destino estaba abocado a la realización de historias. El catedrático de Historia del Cine de la Universidad de Zaragoza, Agustín Sánchez Vidal lo considera como “Nuestro Ernst Lubitsch con cachirulo” y es que rodó otros filmes tan conocidos como ‘La Dolores’(1940) o ‘Agustina de Aragón’ (1928)

879km separan la Calanda natal de Luis, de Lyon, la cuna del cinematógrafo. Sin duda, las palabras no sirven para describir a nuestro director más internacional, “Una de las gracias de Buñuel es que es imposible resumir sus claves sin caer en el ridículo” expresa Luis Alegre, “A Buñuel nunca te lo esperas y nunca se acaba”.

Gracias a él, cada Semana Santa, la fuerza de los tambores y bombos del Bajo Aragón laten en toda España. Y tan lejos llegó su fama, que Truffaut dijo de él: “Yo creo que Luís piensa que la gente es imbécil pero que la vida es divertida”.

La niña bonita
Más de un siglo desde que se pusiera a rodar una cámara cinematográfica en Aragón ha hecho falta para que una mujer de la tierra haya llenado el desierto femenino del cine largo aragonés. Paula Ortiz, la zaragozana realizadora de ‘De tu ventana a la mía’ nos demostró el pasado marzo cómo desde nuestra comunidad siguen saliendo historias maravillosas. “No tiene ningún valor, de hecho es algo preocupante que hasta hoy no hubiera mujeres cineastas” dice Paula, una gran mujer con voz de niña tímida.

Ortiz, ha conseguido que de nuevo, y hasta en tres escenarios distintos, Aragón luciera como perfecto imaginario acompañado de tres mujeres, y tres épocas”

Francisco y Francisca
Una servidora, no quería olvidarse de quién más cariño guarda, los turiasonenses y más que famosos Francisco y Francisca, o lo que es lo mismo, Paco Martínez Soria y Raquel Meller, que además de ser tocayos, comparten un pequeño museo en el Teatro Bellas Artes del pueblo zaragozano de Tarazona, de donde los dos son naturales, no siendo esta tampoco su única coincidencia pues los dos pasaron su infancia en Barcelona.
Meller, con su postizo apellido de sonoridad alemana, elevo al

cuplé a la categoría de arte, fue una artista de primera magnitud con una sobresaliente manera de cantar y actuar. Protagonista de ‘Lola la de Triana’ e intérprete de ‘La Violetera’ del maestro Padilla, murió en la máxima soledad sin pena ni gloria tras haber saboreado la fama mundial actuando por Europa y América.

Y el gran Paco, ‘Don Paco’, nunca sin su boina. El actor de cine popular y costumbrista más famoso de todos los tiempos, sin duda su faceta más conocida fue la que le dio la fama cinematográfica gracias a sus papeles de “cateto” en la gran pantalla, pero el irrepetible Don Paco hizo grandes méritos encima de las tablas del escenario, siendo director, primer actor e incluso propietario de una barraca barcelonesa. ‘La ciudad no es para mí’ (1965), ‘El turismo es un gran invento’ (1968), ‘Se armó el Belén’ (1969) o ‘Abuelo Made in Spain’ (1969) son solo algunas de sus películas, mas no cabe duda que para él, la más especial fue ‘Vaya par de gemelos’ (1977) grabada gran parte de ella en Tarazona.

Desgraciadamente, el actor aragonés que más carcajadas haya conseguido arrancar, murió en 1982.

D.O. Festivales de Aragón
A pesar de no estar entre los primeros del paisaje cinematográfico, el Festival de Huesca es el más importante dentro de la comunidad. “Desde los años 90 el panorama en cuanto a muestras de cine en Aragón ha ido mejorando sustanciosamente” asegura Alegre, “Pero hay que poner al (Festival) de Zaragoza entre los más relevantes a nivel europeo”.
Efectivamente, en nuestro territorio se celebran el Festival de Cine Internacional de Huesca, el Festival de cine de Jóvenes Realizadores Ciudad de Zaragoza, el Festival de Cine de Zaragoza, de Tarazona, de Calanda, de Calatayud, La Semana del Cine y la Imagen de Fuentes de Ebro, el Daroca&Prision Film Fest, una lista larga que cada año suma y sigue.
No bastaría con otro par de folios para nombrar a todas y cada una de las piezas que componen el engranaje de técnicos, iluminadores, guionistas, compositores, maquilladores, editores…etcétera, de la máquina que es y fue el cine aragonés.

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